
Por esto, desde las 14 hs. en el Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, Riobamba y Rivadavia, se convoca a apoyar la iniciativa que reclama la efectivización de un derecho pendiente, y que representa un gran avance en el respeto a la autonomía y cumplimiento efectivo de los derechos humanos de las mujeres.
Como subraya la Campaña, no se trata de ampliar las figuras ya existentes del "aborto no punible", - los que además son sistemáticamente obstaculizados por la cadena de intérpretes y efectores de la legislación- sino de despenalización y legalización. Se trata del respeto efectivo a nuestro derecho a la salud en los servicios públicos, cuya violación sistemática - que cuesta tantas vidas por los abortos clandestinos en pésimas condiciones- no puede seguir encubriendose ni permitiendose por más tiempo.
Quisiera decir, una vez más, algunas cosas.
Ninguna mujer desea abortar. No es un método de planificación. Las experiencias traumáticas que afectan nuestros cuerpos, objetos de los discursos que desde una distancia cómoda se satanizan, son intransferibles. Quienes no tienen las oportunidades de decidir sobre su sexualidad, sobre las maneras de cuidarse, quienes atenazadas por la desesperación y la angustia, mueren, ¿no tienen derechos? ¿sus vidas no cuentan?

¿Cuántos de quienes se oponen a la legalización del aborto y a la salud reproductiva, y a la educación sexual, que utilizan el argumento de "la vida" en abstracto, se ponen en la piel de las mujeres en situaciones de embarazos impuestos? ¿Cómo se han ocupado de esas vidas desgraciadas cuando han impedido la aplicación de lo que la ley ya dispone, estando en riesgo la salud de la madre, habiendo concebido por violencia, muchas veces, amparando con la impunidad al violador?¿Cuántos se niegan a realizar abortos no punibles en el hospital público y cobran en el consultorio privado el precio extra que permite la clandestinidad a quienes pueden pagar?
Solamente una enorme dosis de hipocresía ha dejado pasar tantos años este discurso tramposo, que justifica quitar vidas invocando "la vida".
Porque queremos las vidas concretas, las de cada una, las de varones y mujeres singulares, cada una gozando de los derechos más elementales, es que saludamos por eso este tratamiento parlamentario tan demorado, apoyamos esta instancia, y decimos :
EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR.
ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR.
ABORTO LEGAL PARA NO MORIR.